¿Cuan importante es nuestra decisión?

Cuando uno toma decisiones que impactan nuestras vidas, es necesario sopesar bien antes de tomarlas, pues un minuto alegre puede convertirse en una amargura para toda la vida.

Votar es una decisión importante, pues con ello no solo contribuimos a la elección de un nuevo presidente para los próximos cuatro años, sino que también estamos sellando nuestro futuro, no para el próximo cuatrienio, sino que podríamos embargar nuestro porvenir por los próximos diez o veinte años. La decisión que tomó el pueblo dominicano en 1930 le perjudicó por los siguientes 30 años. La decisión tomada por los dominicanos en 1966, influenció el transcurso de los próximos 12 años. La decisión tomada por los dominicanos en 1978 nos trajo una nueva era democrática.

Estas elecciones del 2012 son importantes, pues en ella vamos a decidir, no solo quien será nuestro presidente por los próximos cuatro años, sino también por el futuro de la nación dominicana, lo que le dejaremos a nuestros hijos y nietos, y lo que viviremos nosotros en estos últimos tiempos. Por ello debemos analizar que es lo que realmente nos conviene y votar con la conciencia. Tenemos a un partido oficialista que pretende mantenerse en el poder con un candidato que por segunda vez va a unas elecciones generales. El partido oficial lleva como carta de representación las construcciones de grandes elevados en la capital dominicana, un sistema de trenes urbanos (Metro), y otras obras que le adornan su ‘pedigrí’. Pero también enfrenta, en medio de la campaña electoral, acusaciones de corrupción las cuales parece no haber la voluntad para enfrentar, exceso de poder, quejas sobre la inseguridad publica que arropa el país, y el auge del narcotráfico del cual las autoridades competentes parecen no tener forma para controlar, entre otros. A esto se le suma el escandalo en que se ve involucrada la Primera Dama de la Republica y candidata vicepresidencial del partido oficialista.

Por otro lado tenemos a la oposición, encabezada por un ex-presidente de la republica, quien al final de su mandato quedo con un nivel de rechazo altísimo, y que ha renacido de sus propias cenizas como el Ave Fénix, y quien promete sacar al país adelante y por un rumbo diferente por el que lo esta llevando el gobierno actual. También tenemos unos candidatos minoritarios que, aunque poseen buen discurso, carecen de una maquinaria electoral para llegar al poder, por lo que las elecciones estarán polarizadas entres estos dos candidatos: Danilo el oficialista e Hipólito el opositor, y a la hora de echar nuestros votos, debemos hacernos la siguiente pregunta: ¿Queremos que las cosas permanezcan así como están ahora o queremos que el país cambie?

El dominicano vota por partido mas que por propuestas de gobierno, y eso ha contribuido, además de otros múltiple factores, a que nuestra sociedad este como esta hoy. Sin embargo, no estamos obligados a que las cosas permanezcan así. El pueblo dominicano debe aprender a votar a conciencia; a analizar y comprender la importancia de su voto; a que ya no sea visto como un miserable a quien se le da dos pesos cada cuatro años para influenciar su voto. Necesitamos más que eso. Necesitamos que se gobierne para las mayorías, que se sea transparente en el manejo de la cosa publica, que se corrija la desigualdad salarial y los privilegios de estado, pues no se concibe que un funcionario del gobierno (que debería ser un SERVIDOR y no un SERVIDO) reciba un salario de un millón de pesos mensuales mientras que el salario de un policía es de solo 5000 pesos mensuales. Eso es lo que debemos detener, pues los ladrones ya no pueden seguir robando. Necesitamos un cambio de gobierno ya, y necesitamos también, recuperar los bienes robados y procesar a todos estos señores que llegaron pobres al gobierno y hoy ostentan bienes que no pueden justificar. El pueblo no puede seguir apoyando a ladrones salvajes que solo piensan en sus bolsillos. No seamos cómplices de la corruptela.