Tenía una voz, una sola

Tenía una voz, una sola

Un corazón poseía, uno solo
Que latía sonidos de dolor.

Tenía un amor, tan solo uno
Ardiente como el sol diurno
Solo amor, sin rencor ninguno.

Lo entrego todo a cambio de nada
Sin el menor pudor fue traicionada
Pero era fuerte y aunque agobiada
Quedó muda, perdida en su mirada.

Al pasar el tiempo implacable
Que no perdona a nadie
Pero ella sí, siempre amigable
Se vio a sí misma en ese alguien
Y perdonó, como quien olvida la tarde.

Su corazón grande, su alma enorme
Su amor fue íntegro y puro
Como agua de rocío cristalino
Inocente como niño,
Siempre alegre, nunca inconforme
Aunque su vida sea un torbellino.

El Duarte que conocemos

220px-Juan_pablo_duarte_diezVergonzosamente, nosotros los dominicanos conocemos poco de nuestro libertador y Padre de la Patria, don Juan Pablo Duarte y Diez. En los últimos días, motivado por una inquietud que nació con la celebración del segundo siglo del natalicio del prócer, he estado investigando biografías de patricios de diferentes países, y es vasta la información que se puede obtener acerca de esos pro-hombres. Cuando llegamos a la Republica Dominicana la cosa cambia. A parte de un par de biografías poetizadas donde se presenta la parte intelectual del héroe y donde solo se recoge su participación en la creación de La Trinitaria, su ideario, la independencia y destierro. De ahí se pierde y volvemos a su muerte en 1876. Son biografías leves que no profundizan en su vida, pensamiento, su niñez, su adolescencia, sus estudios, familia, etc.

Nuestro gobernantes solo se han conformado con poner su nombre en la principales calles y parques de los pueblos, en el desaparecido billete de $1, escuelas, y hasta una provincia fue nombrada a su nombre. Ese nombre lo tenemos saturados por doquier, pero, ¿en realidad sabemos quién fue Duarte? Si yo fuera a contestar esa pregunta dijera que NO. Yo no conozco a Duarte porque no me lo han dado a conocer. Y como yo, estamos la gran mayoría de los dominicanos, al punto, que este 2013 no parece que el país está celebrando el natalicio de su padre de la patria, y me imagino que peor será dentro de tres años, 2016, cuando celebremos el 2do centenario del natalicio de Matías Ramón Mella, y a Francisco del Rosario Sánchez ni siquiera lo mencionarán en el 2017, cuando también se cumplirán 200 años de su nacimiento.

Ahí estás

Ahí estás, como siempre,
tendida, entregada
Tu silueta ondulada
A lo largo, cual serpiente

Cuéntanos de tantas andanzas
De tus secretos a voces
De tus sucesos y mudanzas
De las caminatas y trotes

Ante ti me arrojo
Ante tu firme cuerpo
Sobre ti, con pies descalzos
Sobre tu cuerpo camino

Dime de tus experiencias
De los bosques a orilla
De tus zonas pélvicas
O de las lindas colinas
Que flanquean tu silueta

Dime de tus aventuras
De muerte, de vida
Dime todo lo que has testificado
Dímelo todo, carretera de Nizao.