Un amor viejo

Un amor viejo que no retoñará,
como la hoja seca que cayó
del árbol cuya brisa apartó
de su entorno, procuró
que jamás su mente soñara
con volver a verdecer.

Amor viejo como los caminos arrugados
pisados por el imperdonable tiempo
esos caminos silenciosos y sin aliento
que de dolor se retuercen ondulados

Si algún día viniese ese viejo amor
con su bastón en mano temblorosa
a reclamar su jardín cuyas mariposas
hace tiempo perdieron su color,
diciciendo: “Yo soy aquel poeta
que cultivó este jardín de rosas muertas.
Abre tu corazón que estoy a la puerta”
no lo haré aunque sienta que mi alma llora,
porque nadie se siente ser poeta
y ese nombre es usado solo en tercera persona.