Ahí estás

Ahí estás, como siempre,
tendida, entregada
Tu silueta ondulada
A lo largo, cual serpiente

Cuéntanos de tantas andanzas
De tus secretos a voces
De tus sucesos y mudanzas
De las caminatas y trotes

Ante ti me arrojo
Ante tu firme cuerpo
Sobre ti, con pies descalzos
Sobre tu cuerpo camino

Dime de tus experiencias
De los bosques a orilla
De tus zonas pélvicas
O de las lindas colinas
Que flanquean tu silueta

Dime de tus aventuras
De muerte, de vida
Dime todo lo que has testificado
Dímelo todo, carretera de Nizao.

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