La puerta

No pretendo ser feliz, pues ya lo soy

Tampoco busco paz porque la he tenido siempre

Pero si hay algo que no tengo definido en mi mente

Es qué procuro, a dónde voy.

 

No es más que un conteo de horas muertas,

De buenas vivencias y disgustos

En nuestro camino hacia la puerta

La cual no conocemos en lo absoluto.

 

Esa puerta que se abre o abierta está

Quizás será la misma por la que entramos

No sé, me parece que encontramos

En ella la verdad.

 

Tal parece que es la misma

De un lado, una vía, está la vida

Del otro, como realidad penitente

Nos espera la muerte paciente.

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