¿Por quién lloran hoy los montes?

¡Tráiganlo, corran, Tráiganlo!
Se escuchó una voz desesperada
ahogada y llena,
y sus asesinos pretendían seguir tirando.
Matar al muerto, quizás;
pero a la muerte, jamás.
Los cielos estaban llorando,
Desconsoladas, las nubes,
dejaron caer sus lágrimas
mientras el sol seguía observando,
testigo, de aquel asesinato vil;
de alguien que yacía al morir.
Falleció con él la verdad,
el pudor, la razón, la libertad,
en aquel día de Patria ilustre
que ondeaba la bandera su color
teñido el rojo con su sangre
derramada con el valor
de él, de los otros mas
cuyas libertades cohibidas, secuestradas;
cuyos pensamientos, pavor,
moldearlos, mutilarlos,
querían en una patria ya liberada.
¿Por quién lloran hoy los montes?
¿Por quién se enlutan los placeres?
Secuestró la patria y la razón;
prohibió la disensión, la opinión,
disfrazado de poeta, cual saeta
dejando corazones destrozados.
¿Por quién lloran hoy los montes?
¿Por quién se enlutan las paredes?
¿Se ha muerto la esperanza?
¿Han fallecido los claveles?
¡Oh, Andrés, tú, que cobardes
con tu sangre han cobrado,
en amanecer de alabanzas,
los mas viles errores, cobardías, descaros
de aquellos que al pueblo  han enlutado.
Y se levantarán a voces de homicidas,
de ladrones escondidos,
de testaferros ‘triunfadores’,
pisoteando la esencia del vivir,
del sentir, del morir, a escondidas,
dejando huérfanas nuestras almas,
de muertos carcomidos
por manos sucias de engañadores,
(o me equivoco, ¿no es así?)
imponiendo con muerte, la calma.

Y del cielo bajaron pléyades,
abrumados, de ángeles
y sus fuertes y armoniosos
aleteos
anunciaron la ida, presurosos.
Todo era paz, todo era calma,
hasta que se escuchó su último respiro,
entonces fue su despedida.
Las palomas de las ruinas coloniales
alzaron sus vuelos
atemorizadas.
¿Por quién lloran hoy los valles?
¿Por quién se enlutan los placeres?
Ha muerto la esperanza;
han fallecido los laureles.


(A la memoria del jóven Andrés Ma. Paulino (Vale Toño), asesinado a los 17 años de edad por la Policía Nacional el 27 de febrero de 1972 en el parque municipal de Nizao)

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3 Responses to ¿Por quién lloran hoy los montes?

  1. ESTE POEMA NO TIENE DESPERDICIO .
    INCREÍBLEMENTE LOGRADO.
    TENIA QUE SER POR UN GRAN TALENTO…

  2. ESTE POEMA NO TIENE DESPERDICIO .
    INCREÍBLEMENTE LOGRADO.
    TENIA QUE SER POR UN GRAN TALENTO…

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